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Este blog está dedicado a los docentes que quieran compartir sus experiencias pedagógicas con otros colegas. Los artículos recibidos serán evaluados y seleccionados por el consejo editor de la página. Los artículos presentados son responsabilidad de los autores.
domingo, 5 de octubre de 2014
sábado, 4 de octubre de 2014
LA CONDUCCIÓN ESCOLAR. ¿EN LAS MEJORES MANOS?. Prof.: Licia Margarita Halfon
LA CONDUCCIÒN ESCOLAR
¿EN LA MEJORES MANOS?
La maestra normal
La historia de nuestra
escuela, la de los guardapolvos blancos y las abnegadas maestras, está ligada a
la cultura de las letras y en menor escala, de los números.
Desde sus orígenes, la
escuela fue asociada con los saberes lingüísticos, especialmente al lenguaje
escrito. Es, si se quiere, hasta lógico
entender que en una nación en formación, con una gran prevalencia de
analfabetismo, una composición social heterogénea y notable aporte de
inmigrantes europeos, haya sido la escritura un horizonte claro para la
escolarización de las jóvenes generaciones.
El protagonismo
absoluto de ese modelo escolar estuvo en manos de “la maestra”. Figura de altísimo prestigio social,
alrededor de la cual giraba el mundo escolar en todos sus aspectos. La maestra era la portadora del saber y la
encargada de transmitirlo a sus alumnos, pero esta función pedagógica no era lo
único que la comunidad esperaba de ella.
La maestra era una verdadera disciplinadora para niños que, en su
mayoría, llegaban a la escuela con pocos modales y escaso roce social. Una figura de gran carisma, con verdadero
potencial afectivo, contenedora y de gran trascendencia en los años de la
niñez. La maestra en aquellos años de
consolidación de la escuela pública era la consejera familiar. Madres y padres recurrían habitualmente a
ella ante problemas familiares, conflictos o en busca de orientación para la
crianza de sus hijos. En este contexto
es lógico entender que la dirección de la institución Escuela haya sido pensada
para ella, la única figura adulta presente en aquel modelo escolar.
Otros vientos/nuevos
paradigmas
Mucho ha evolucionado
la sociedad en los últimos 100 años.
Como todas las instituciones estatales, la escuela ha transitado
sucesivas crisis que la han transformado en este espacio de intercambio
democrático y diverso que tenemos hoy y en el que el paradigma educativo ha
cambiado esencialmente. Ya no es el
docente el depositario del saber. El
conocimiento es concebido como construcción colectiva diferente en cada caso. La emblemática maestra normal, segunda mamá y
consejera familiar ya no existe. Ha
desaparecido del mundo escolar dejando paso a los nuevos profesionales. Seguimos llamando maestros a aquellos que
enseñan lengua, matemática y ciencias, pero ya no son aquellos “sabios” del
pasado. La formación es la de un profesor en enseñanza
primaria, carrera de nivel terciario que
ocupa 4 años en la vida de los jóvenes aspirantes.
De la mano de estas
profundas transformaciones aparecen en la escena escolar otros saberes que
apelan al desarrollo de nuevas inteligencias.
Saberes artísticos, corporales, motores, tecnológicos, idiomas, y con
ellos los otros profesionales de la enseñanza, los profesores de estas áreas
del conocimiento que, si bien no son nuevas, afortunadamente hacen su ingreso
en la escuela. La educación se diversifica,
se enriquece permitiendo a los chicos encontrar nuevos rumbos para sus vidas,
abriendo sus miradas a un mundo infinitamente más apasionante y complejo. Aparece una nueva matriz escolar ofreciendo
la posibilidad de descubrir muchos y diferentes tipos de talento en nuestros
chicos. Ya no solo tenemos al poeta o al
genio de los números. Ahora existen
otros rumbos, la música, la plástica, la educación física entre muchas otras.
Nueva escuela vs
viejas estructuras
Todos estos cambios
operados vertiginosamente en la segunda mitad del siglo XX si bien han
resultado en una interesante reformulación de la escuela primaria, no han sido
acompañados por las estructuras que sostienen la organización y gestión de la
institución. Ella sigue siendo pensada por
el Estado como aquella escuela normal de nuestras abuelas.
Conviven en sus aulas
y patios profesionales de las áreas de injerencia más diversas, pero sigue
siendo la matriz disciplinaria de las letras y los números la que prevalece en
la gestión y la consiguiente toma de decisiones que dirigen su accionar.
Esta contradicción
entre el planteamiento educativo en los diseños curriculares y su
instrumentación práctica, es el responsable de la aparición de una nueva
conflictividad que condiciona su funcionamiento. Si bien la mirada del conocimiento se ha
diversificado, el reconocimiento de las multiplicidad de inteligencias posibles
en el sujeto está presente implícita y explícitamente, es el docente de lengua
y matemática el que conserva la potestad de conducir la escuela haciendo
prevalecer sus puntos de vista y su propuesta de enseñanza por sobre el resto
de la áreas del conocimiento. Entran,
así, en conflicto proyectos, experiencias, y hasta las pequeñeces como la
distribución horaria son instrumentados de acuerdo a la perspectiva de los docentes
de letras y números, relegando las otras disciplinas al carácter de
“auxiliares”.
Las reuniones con las
familias, a modo de ejemplo, son pensadas y llevadas a la práctica por “la
maestra” del grado y en el mejor de los casos se le ofrece al profesor de
música o educación física, un par de minutos para que reafirme los dichos del
docente del grado, si el grupo tuviere problemas de disciplina. De ningún modo está contemplado que este
ofrezca a las familias un informe acerca de la marcha del proceso de aprendizaje
en su área. Ello no pareciera ser
relevante, como tampoco resulta relevante su opinión cuando se trata de decidir
la promoción de un alumno.
Se aprecia, en esta
forma de organización escolar, la ideología que subyace en la tenaz resistencia
al cambio. Aún existen viejas
estructuras de poder que siguen privilegiando los saberes lingüísticos y
matemáticos al resto de los conocimientos que circulan y se distribuyen en la
escuela.
Tenemos entonces que
sólo pueden ascender a la conducción escolar, llámese Director, Vicedirector,y
Secretario, aquellos docentes que poseen el título de Profesores en Enseñanza
Primaria. ¿Estamos ante un “olvido” del
sistema? ¿Es casualidad que aún no se
haya modificado el estatuto permitiendo el ascenso a cualquier docente? ¿Se trata de un hecho azaroso?
Resistencias y sus
verdaderas causas
Sería muy interesante
preguntarse por el fundamente pedagógico para la persistencia de esta forma
organizativa. Se han escuchado numerosos
argumentos, pero el más esgrimido es el que sostiene que el Profesor de
Enseñanza Primaria tiene competencia en mayor número de disciplinas, de las que
se enseñan en la escuela. Sin embargo
esta argumentación es, en el mejor de los casos, ingenua, pues el conocimiento
disciplinar en el nivel primario carece de la complejidad y especificidad
necesaria para quedar fuera del dominio de un docente de cualquier otra
área. Estamos pensando la escuela
primaria, no claustros universitarios.
Parece al menos ridículo sostener que un profesor de plástica o de
inglés pueda ignorar las reglas de análisis sintáctico o las fórmulas para
averiguar la superficie de una figura.
El conocimiento didáctico es aquel verdaderamente imprescindible para
conducir pedagógicamente una escuela, y en tal sentido es sin duda, falso sostener que un docente de cualquier área no pueda
supervisar una secuencia didáctica, sea de la disciplina que sea.
Estas y otras
igualmente absurdas argumentaciones, pretenden ocultar la verdadera trinchera
que se está defendiendo: La matriz enciclopedista y disciplinaria que
privilegia unos saberes (los lingüísticos y matemáticos) sobre el resto del universo del
conocimiento.
Un verdadero cambio en
la matriz escolar
Resulta indispensable
y urgente la modificación del Estatuto del Docente, para permitir el ascenso a
la conducción escolar a cualquier docente con título de 4 años.
Esta modificación,
lejos de ser de forma, apunta al corazón mismo del sistema. A los nichos más profundos en su estructura
de poder, porque la gestión de la escuela por docentes de las más diversas
áreas resultará en una verdadera democratización del conocimiento.
Si la escuela presenta
una configuración en la que todos los
saberes sean, de verdad, igualmente valiosos, entonces todos nuestros chicos
van a encontrar un espacio real de valoración personal en el que puedan
desarrollar aquellos talentos que la naturaleza, la genética o la propia
subjetividad dispuso en cada uno. Una
escuela en la que todos podamos ser “el mejor alumno” Una escuela que acompañe a los niños en su
ingreso al mundo de la cultura
Licia Margarita Halfon
Profesora Nacional de
Educación Física
sábado, 27 de septiembre de 2014
“MI CUERPO HABLA”. Prof.: María Victoria Caporale
FUNDAMENTACION
El Objetivo de este proyecto es fomentar
el desarrollo de los quehaceres de la comprensión y producción oral del idioma
mediante el juego usando como herramienta nuestro cuerpo. Un cuerpo es siempre la expresión de un yo y de una
personalidad que está dentro de un mundo, por eso el cuerpo dice de nosotros,
de nuestra identidad.
El juego es el vehículo principal que usa el niño
para moverse, para realizar actividad física, entonces está claro el papel del
juego:
El juego es sinónimo de salud
física y salud mental.
La correcta realización de los juegos nos lleva a
conseguir una buena calidad de vida y evitar lesiones.
A través del juego se pueden trabajar hábitos de
higiene.
OBJETIVOS
- Utilizar el cuerpo como medio de comunicación con
los demás y con el entorno que los rodea.
- Utilizar los juegos tradicionales,
relacionándolos con nuevos juegos. - Estimular la capacidad de crear con el propio cuerpo.
- Aceptar el propio cuerpo.
- Liberarse de tensiones y descargar energías.
- Internalizar la comprensión y respeto por las
reglas.
- Valorar las posibilidades de sus compañeros.
- Manifestar creatividad en las construcciones de
juegos con diferentes elementos.
- Valorar la experiencia estética de moverse,
manifestando el lenguaje y el movimiento corporal expresivo en comunicación con otros.
- Reconocer, en la práctica lúdica, el valor del
juego cooperativo, el esfuerzo compartido y la resolución colectiva de desafíos y problema.
- Apropiarse progresivamente de la lógica,
organización y sentido de diversos tipos de juegos, con sus normas y reglas, el
trabajo en equipo y la convivencia, a partir del acuerdo colectivo.
CONTENIDOS
Partes del cuerpo
Colores-Números
Actividades diarias, buenos hábitos (bañarse,
cepillarse los dientes, peinarse, etc)
Los sentidos
Frutas y vegetales (comida saludable)
Afecciones comunes a los niños ,ej: dolor de
estomago, dolor de muelas, dolor de cabeza, etc.
Deportes
Opuestos ej: derecha –
izquierda bueno – malo (turn right-left, it´s good – bad for you)
ACTIVIDADES
Juegos (simon dice….. “que se toquen la nariz”,
realizar actividades física ejemplo correr, según los colores de ropa de los
alumnos, ej: red- run, green jump, díganlo con mímica, guie a su pareja “maze”
Lifesavers (Salvavidas)
·
Este juego sirve para repasar los números.
·
Cuando la maestra diga:
·
Groups of 4!, cuatro niños deben juntarse y formar su grupo.
·
Los niños que queden por fuera (que no completen el grupo o que
haya de más, van saliendo).
·
Se puede hacer con todos los números del 1 - 10 dependiendo de
cuántos niños hay en clase.
Teatro, dramatización, roleplay , Ej: escena de Caperucita roja y el lobo “Que orejas grandes tienes!!” ,participar de una actividad de juegos de rol que se llame "En la oficina del doctor", en la que un estudiante pretenda ser un doctor y otro el paciente que tiene que describir lo que le duele.
Canciones que impliquen tocar o realizar alguna
acción con diferentes partes del cuerpo, Ej:
Head,shoulders,knees and toes.
Bailar ,ej: El
Baile De Los Números
·
Cartones con números y cintas o broches para prenderlo en la
ropa, un cd con música de diferentes danzas (murga, tango, folclore, reggae,
etc)
·
Se forman dos grupos de niños. A cada uno de los grupos se les
sitúa uno frente a otro pero dándose la espalda.
·
El director del juego colocará a cada niño un cartel con un
número.
Se pondrá música y ellos bailarán.
Se pondrá música y ellos bailarán.
·
Cuando el director pare la música, ambos grupos se pondrán cara
a cara y buscarán al niño que tiene el mismo número que ellos.
Los últimos en encontrar a su pareja tendrán que cumplir una prenda o irán saliendo del juego.
Los últimos en encontrar a su pareja tendrán que cumplir una prenda o irán saliendo del juego.
EVALUACIÓN:
Por Observación
directa, se considerará si el alumno:
1. Entiende la
importancia de participar y colaborar con los compañeros en la realización de
juegos y actividades colectivas.
2. Propone
reglas y acuerdos con sus compañeros a la hora de proyectar actividades.
3. Explora y
reconoce las diferentes danzas (murga,
bailes, danzas folclóricas).
4. Amplía sus
recursos expresivos para favorecer la comunicación corporal y oral, la
construcción colectiva y la cooperación entre los alumnos en distintas
actividades.
CONCLUSION
El ritmo y el movimiento se hallan presentes en
cada una de estas propuestas y en cada uno de los alumnos.
La enseñanza y el aprendizaje tienen lugar en un
contexto de comunicación. La comunicación, es “el intercambio de significado de
las personas”. La calidad de estos intercambios influirá entre otras
variables, en los aprendizajes que se produzcan. El
movimiento del hombre se desarrolla en presencia de la mirada de los otros
individuos, por lo que reviste una relación de significante a significado, o
dicho de otra forma, sólo existe cuando
es recibido por otro –ser expresivo- que lo acoge y lo interpreta. De esta
forma, la expresión deja de ser una simple manifestación subjetiva para
convertirse en una expresión para el otro”. Por ello, se propone que los
alumnos produzcan, utilicen y puedan interpretar el lenguaje corporal: los mensajes, los gestos y las posturas, la creación de
secuencias de movimientos para repensar sentimientos, cuentos, historias,
ideas, entre otros.
Docente de Idioma Extranjero Ingles de
Escuelas del Gobierno de la Ciudad de Bs.As.
Esc. 7 D.E.17
Esc. 25 D.E. 12
Cecie D.E. 18
La producción en Lengua Extranjera. “…se aprende a hablar, hablando…” .Prof.: Iacovino Silvina
Si
bien existen ocasiones en las que nos valemos exclusivamente del
trabajo con uno de los quehaceres en Lengua Extranjera (leer, escribir, hablar,
escuchar) sabemos que
debemos concebirla, así como a su proceso de enseñanza-aprendizaje,
como una integración
de los quehaceres
de comprensión y
producción porque
es imposible considerarlos
aisladamente. Son
muchas más las
situaciones comunicativas
en las que
estos quehaceres están
en constante interjuego.
Aún teniendo en
cuenta esta visión integral de la lengua, es
cierto que los
docentes tenemos
nuestra mayor
preocupación focalizada
en los quehaceres de
producción: hablar
y escribir. Quizás
porque son los
que imponen a
nuestros alumnos
las mayores dificultades.
Estas
dificultades
no se
circunscriben solamente al
uso de la
lengua extranjera sino
que también, y
cada vez más
notoriamente, entorpecen
la comunicación en
la lengua materna
con discursos plagados
de errores de
todo tipo, pobreza
de vocabulario, hesitaciones
infinitas, etc.
¿Será ésta una paradoja de
la era de
las comunicaciones?
¿Cómo hacer que
nuestros alumnos
sientan confianza
en sus capacidades
de producir en
lengua extranjera? ¿Cómo
lograr que usen
el lenguaje para
comunicarse exitosamente?
¿Cómo ayudarlos a adquirir fluidez
en la producción?
¿Cómo guiarlos para que puedan
adecuar el mensaje
al contexto comunicacional? ¿Cómo motivarlos a producir
espontáneamente?
La respuesta a
éstos y otros
interrogantes similares
y relacionados con
nuestra preocupación
nos la brinda
con asombrosa sencillez
el propio Diseño
Curricular de
Lengua Extranjeras vigente
en la C.A.B.A.
“... se aprende
a hablar, hablando;
se aprende a
escribir, escribiendo...” (La producción y los quehaceres de hablar y escribir”,
página 43”)
Esta
simplicidad aparente
encierra un
desafío para
el docente: proponer
en sus clases
situaciones comunicativas
significativas para
el alumno que
lo motiven y
le creen la
necesidad de
producir en
lengua extranjera y,
al mismo tiempo,
proveerlos de
las herramientas necesarias
para desarrollar y
poner en uso
su competencia comunicativa teniendo en cuenta si los conocimientos
previos del alumno le permiten llevar a cabo la tarea. Darles la posibilidad de tomar el lugar de interlocutor en
Lengua Extranjera activa, creativa, reflexivamente.
Para producir un
texto, ya sea
éste oral o
escrito, el
alumno debe ver
con claridad cuál
es la finalidad
de dicha producción:
comunicar. Debe existir un motivo concreto y
evidente para dicha comunicación. Podemos pensar qué comunicar,
con quién, cómo,
en qué contexto,
para qué: para
pedir o dar
información necesaria
para un objetivo
ulterior; para
expresar sentimientos,
ideas, preferencias, para
advertir un
peligro, para
dar indicaciones, para reflexionar, para jugar, para
divertirnos...
¡El lenguaje nos
ofrece tantas y
tan variadas posibilidades!
En lo que se refiere exclusivamente a
hablar en lengua extranjera, para lograr una comunicación exitosa, los
interlocutores necesitan: poder articular de manera comprensible los sonidos y
secuencias de sonidos propios de la lengua; construir la estructura del mensaje
para expresar lo deseado; dominar patrones elementales de entonación; tener cierto
grado aceptable de fluidez; manejar los códigos conversacionales (turnos para
hablar y escuchar); comprender eventuales respuestas para posibilitar el
feedback; monitorear el propio discurso para evaluarlo y modificarlo si fuera
necesario; etc. Y todo… ¡en tiempo real!
Por ello, los docentes debemos
planificar cuidadosamente nuestras clases y pensar si nuestra propuesta es
relevante y significativa para el alumno; cuál es el nivel de complejidad de la
/las actividad/es en cuanto a demanda cognitiva, dificultad y cantidad de la
información que el alumno debe procesar, instrucciones, consignas; cuáles son los saberes previos de los alumnos, no
sólo en lo que se refiere a la Lengua Extranjera (precisión gramatical,
vocabulario, adecuación al contexto) sino también en cuanto a sus conocimientos
generales; si es necesario llevar a cabo actividades preliminares o no; con qué
ayuda contará el alumno durante el desarrollo de la clase (el docente, otros
alumnos, diccionarios, libros, material visual, audiovisual, etc.)
En este marco, podemos proponer gran cantidad
y variedad de actividades y/o proyectos para la producción oral. Podemos
trabajar en pares, pequeños grupos, con el grupo clase completo; diálogos e,
incluso, monólogos; con material auténtico o didáctico; etc.
Situaciones tales como comprar y
vender, “tomar el té” (o unos mates…), hablar por teléfono, pedir ayuda para
llegar a un determinado lugar, una visita al médico, comer en un restaurant, ir a una
fiesta, visitar un país lejano, ser el jefe que entrevista a un candidato para
ser su secretario, ser periodista y hacer una nota, ser presidente de una
nación importante y dar un discurso, ser el capitán de un barco que da
instrucciones a su tripulación y todas las situaciones que nuestra
imaginación (y por qué no, la de nuestros alumnos) puedan crear; nos dan
la posibilidad de jugar en el aula y ¡¡¡de hablar!!!
¡¡También viene bien hablar para
jugar!! Lo más simple: aquellos juegos con reglas conocidas por los chicos y
que pueden adaptarse fácilmente a los requerimientos de la clase. Ta-te-ti para
inventar oraciones, para responder preguntas, para cantar. Batalla naval para
encontrar objetos en una habitación, personas en una casa, edificios en un
barrio. Loterías de todo tipo: colores, animales, comidas, deportes. Encontrar
las diferencias. Adivinanzas. El teléfono descompuesto.
Y seguir hablando para contar un cuento, presentar a la
familia con una foto, cantar, discutir un tema polémico, buscar acuerdo para
tomar una decisión…
Las opciones se multiplican y una idea puede dar origen a
muchas más.
Lo más importante es estar convencido de que el tiempo que
destinamos en nuestras clases para la producción oral es una verdadera
inversión, que es nuestra responsabilidad abrir el juego y brindar el espacio
para la oralidad porque con propuestas significativas y motivadoras, con
docentes que acompañan y guían ayudando a construir confianza y a no tener
miedo al error considerándolo una parte más del aprendizaje, se puede aprender a hablar, hablando.
Silvina Iacovino.
Bibliografía:
Diseño Curricular
de Lenguas Extranjeras. Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 2001
Lindstromberg, L. The recipe book. Longman. 1990
Nunam, David: “Designing tasks for the communicative classroom” Cambridge Language Teaching Library. 1990
Sion, C. Recipes for tired teachers. Addison- Wesley Publishing Company.1985
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